La Fuente de la Pastorcita

 

En la Villa de Ocón, saliendo del pueblo hacia el molino de viento, a los pies del castillo, se encuentra la Fuente de los Santos, muy apreciada por los vecinos que consideran sus aguas curativas. También es conocida como la Fuente de la pastorcita, que vivió en el valle con su padre y su hermano, hace tantos años, que sólo queda su recuerdo. Salía todas las mañanas temprano sola con su rebaño. Atravesaba el pueblo en silencio mientras los niños escuchaban los cascabeles de las ovejas. Sabían que a mediodía estarían libres en los mejores pastos, porque la pastorcita pensaba que cuanto más hermoso era el paisaje, más sabrosa era la hierba. Conocía a todas las ovejas por su nombre, las quería a unas por su lana, a otras por su leche, a todas como amigas. Era feliz en el campo, recogiendo flores y tejiendo collares para los más pequeños que llegaban corriendo después del colegio. Juntos regresaban cruzando La Estanquilla cuando veían la luna en el cielo azul. Mientras las ovejas bebían la mejor agua, rezaba a la Virgen para que cuidase de su madre, que ya les había dejado y se encontraba con su hijo Jesús.. Luego paraba en la Fuente de los Santos porque su agua mantenía sana a su familia. El pueblo era una fiesta de gritos y carreras, hasta el día siguiente, cuando salía el sol y renacía la vida y volvía al campo.

Vista del Valle de Ocón desde el Molino de Viento