La Pasión de los Olivos

 

"La conquista musulmana fue atroz y veloz al principio. Auténticas hordas muy numerosas de guerreros fanáticos, luchando en nombre de Alá, derrotaban uno a uno a los señores de las tierras, que acostumbrados a la vida plácida, habían olvidado los horrores de la guerra. Más al norte la situación cambió, los descendientes de los Príncipes Celtíberos habían heredado de sus antepasados su resistencia y su lucha. El avance se detuvo en La Rioja, al norte, protegidos por las montañas, los señores cristianos eran inexpugnables. Sólo pactos con los señores locales permitieron una dominación complicada, en 200 años se sucederían 20 cambios de poder, razias de saqueo ocasionales mantenían un equilibrio muy difícil. Los caballeros cristianos asentaron un golpe definitivo conquistando el Castillo de Clavijo. Tras años de abusos pelearon con furia por reconquistar las tierras. La alegría de la victoria se convirtió en disputa por los derechos. Castellanos, Navarros, Aragoneses se consideraban cristianos viejos, sangre pura y legítimos gobernantes. De vuelta a Ocón unos caballeros nobles e inquietos sufrían en silencio los vaivenes de poder sin encontrar su sitio. Angustiados por la sangre hermana derramada encontraron en las cruzadas un destino más honorable en el que expiar sus pecados, luchando por Dios.

La Alameda de Pipaona